6 Derechos de Jubilación que Debes Conocer: ¡El Tercero te Sorprenderá!

Derechos Laborales
martes, 14 de enero de 2025

La jubilación no es solo “dejar de trabajar y cobrar una paga”. En España, cuando pasas a ser pensionista se activan una serie de derechos muy concretos: ingresos mensuales, asistencia sanitaria, servicios sociales, ayudas familiares y, en muchos casos, complementos para que no te quedes por debajo de un mínimo protegido por ley.

Conocer bien tus derechos al jubilarte en España te permite planificar mejor, evitar sustos y reclamar lo que te corresponde. Y, atención, porque el tercer derecho suele pillar a mucha gente por sorpresa: hay complementos y ayudas que pueden subir tu pensión si has tenido hijos o cargas familiares.

1. Pensión mensual garantizada, revalorizada y con pagas extras

El primer derecho clave es el más obvio, pero conviene detallarlo: la pensión de jubilación contributiva es una prestación económica mensual que se cobra de por vida si cumples requisitos de edad y cotización (mínimo 15 años cotizados, con al menos 2 en los últimos 15).

Puntos clave que debes saber:

  • Se cobra normalmente en 14 pagas al año (12 mensualidades + 2 pagas extraordinarias).
  • La cuantía se calcula a partir de tu base reguladora, que depende de los años cotizados y de las bases de cotización de los últimos años.
  • Cada año se aplica una revalorización de las pensiones (en 2025 se han vuelto a actualizar en función del IPC medio).
  • Si tu pensión queda por debajo de la pensión mínima, puedes tener derecho a un complemento a mínimos siempre que tus ingresos totales no superen unos límites anuales.

En resumen: tu pensión no es una cifra estática “de por vida”, sino un ingreso protegido por ley que se revaloriza y que, si es muy baja, puede ser complementada hasta ciertos mínimos.

2. Asistencia sanitaria completa para ti y tus beneficiarios

Al jubilarte, sigues teniendo derecho a la asistencia sanitaria pública (médico de cabecera, especialistas, hospital, urgencias, farmacia con la aportación que corresponda, etc.), y ese derecho se extiende a los beneficiarios a tu cargo en determinadas condiciones.

Desde el Real Decreto-ley 7/2018, el acceso a la sanidad se ha configurado como un derecho universal ligado a la residencia, pero en la práctica el INSS sigue reconociendo de forma específica el derecho sanitario de los pensionistas y expide la documentación que necesitas para obtener o mantener tu tarjeta sanitaria.

Si te jubilas después de años trabajando, no “pierdes” la sanidad: sigues dentro del Sistema Nacional de Salud y puedes incluir como beneficiarios a determinados familiares cuando cumplan los requisitos (cónyuge sin recursos propios, hijos, etc.).

3. Prestaciones familiares y complementos por hijos: el derecho que casi nadie mira

Aquí llega el derecho que suele sorprender: además de tu pensión “normal”, puedes acceder a prestaciones familiares y complementos ligados a los hijos o a la brecha de género en pensiones.

Algunos ejemplos que conviene revisar cuando te jubiles:

  • Complemento para la reducción de la brecha de género: es un importe mensual adicional en la pensión contributiva para quienes han tenido uno o más hijos y han visto afectadas sus carreras de cotización (antes llamado “complemento de maternidad en las pensiones”).
  • Prestaciones familiares por hijos menores o con discapacidad a cargo, que pueden mantenerse o activarse si sigues cumpliendo requisitos de renta y convivencia.
  • En determinados supuestos, complementos en pensiones de viudedad u orfandad cuando hay menores o personas con discapacidad en la unidad familiar.

Mucha gente solo mira “la cantidad de mi pensión de jubilación” y se olvida de que estos complementos pueden suponer decenas de euros al mes de diferencia. Es clave revisarlo en el momento del reconocimiento de la pensión y, si hace falta, presentar escritos de revisión.

4. Servicios sociales complementarios y programas específicos para pensionistas

Ser pensionista no es solo cobrar una paga: también te abre las puertas a servicios sociales complementarios y programas de envejecimiento activo.

Entre otros, destacan:

  • Acceso a servicios sociales para mayores gestionados por comunidades autónomas y ayuntamientos (ayuda a domicilio, teleasistencia, centros de día, residencias, etc., según cada territorio).
  • Posibilidad de participar en programas específicos como el turismo del IMSERSO o el termalismo social, dirigidos a pensionistas de jubilación y otros colectivos, con precios reducidos y plazas subvencionadas.
  • Actividades de envejecimiento activo, formación, ocio y participación social en centros de mayores y entidades públicas.

No son “regalos”: forman parte del paquete de derechos que el sistema vincula a la condición de pensionista y que pueden mejorar de verdad tu calidad de vida en la jubilación.

5. Derecho a información transparente, simuladores y certificados oficiales

Otro derecho que se ha reforzado mucho en los últimos años es el de recibir información clara y comprensible sobre tu pensión: cómo se ha calculado, qué bases se han tenido en cuenta, qué porcentaje de base reguladora cobras, qué retenciones fiscales se aplican, etc.

A través de la Sede Electrónica de la Seguridad Social puedes:

  • Consultar y descargar tu resolución de jubilación con el detalle del cálculo.
  • Obtener certificados de pensión (importe bruto, neto, retenciones de IRPF, importes anuales) para presentarlos en bancos, alquileres, ayudas, etc.
  • Acceder a simuladores de jubilación y de pensión para planificar tus decisiones (por ejemplo, retrasar o adelantar la edad de retiro, compatibilizar con trabajo en determinadas modalidades, etc.).

Si algo no encaja, tienes derecho a pedir revisión del cálculo en los plazos previstos, aportar documentación y, en última instancia, acudir a la vía judicial social si consideras que la pensión reconocida no se ajusta a la ley.

6. Pensión no contributiva de jubilación si no has cotizado lo suficiente

Y si no llegas al mínimo de cotización para una pensión contributiva, no te quedas fuera del sistema. Existe la pensión no contributiva de jubilación, gestionada a través del IMSERSO y las comunidades autónomas, que garantiza un ingreso mínimo a las personas mayores de 65 años en situación de necesidad.

Para tener derecho a esta pensión no contributiva necesitas, entre otras cosas:

  • Tener 65 años o más.
  • Haber residido legalmente en España al menos 10 años entre los 16 años y la edad de solicitud, de los cuales 2 deben ser consecutivos e inmediatamente anteriores a la solicitud.
  • Carecer de rentas o ingresos suficientes, según los límites económicos que se fijan cada año.

La pensión no contributiva incluye prestación económica, asistencia médico-farmacéutica gratuita y servicios sociales complementarios.

Es decir: aunque no hayas podido cotizar lo suficiente (lagunas laborales, economía sumergida, cuidados familiares, migraciones, etc.), el sistema prevé una red mínima para que no te quedes sin nada al cumplir los 65.

Los 6 derechos de jubilación, de un vistazo

Derecho Qué incluye Punto clave para el trabajador
Pensión mensual garantizada Ingreso mensual, 14 pagas, revalorización anual y posibles complementos a mínimos. Comprueba siempre si tienes derecho a complemento a mínimos según tus ingresos.
Asistencia sanitaria completa Acceso al sistema público de salud y cobertura para beneficiarios. Asegúrate de que tu tarjeta sanitaria está actualizada como pensionista.
Prestaciones familiares y complementos por hijos Complemento por brecha de género, ayudas por hijos menores o con discapacidad. Revisa si tus hijos o tu historial laboral te dan derecho a un complemento extra.
Servicios sociales complementarios IMSERSO, termalismo, ayuda a domicilio, teleasistencia, centros de día, etc. Infórmate en tu CCAA y ayuntamiento: la oferta cambia según dónde vivas.
Información y certificados Simuladores, certificados de pensión, detalle del cálculo y retenciones. Guarda todos los certificados: te los pedirán bancos, ayudas y administración.
Pensión no contributiva Ingreso mínimo, sanidad y servicios sociales para mayores de 65 sin cotización suficiente. Si no llegas a los 15 años cotizados, revisa esta vía antes de tirar la toalla.

Impacto directo para el trabajador

Entender estos seis derechos cambia la forma de mirar tu jubilación: ya no es solo “a ver cuánto me queda”, sino un conjunto de ingresos, servicios, ayudas familiares e información que puedes activar si sabes cómo. Muchos euros se pierden por desconocimiento (complementos a mínimos, brecha de género, pensiones no contributivas) y muchas oportunidades de bienestar también (servicios sociales, programas del IMSERSO, etc.).

Planificar tu retiro es mucho más que fijarse en la edad legal de jubilación: es revisar tu vida laboral, tus cargas familiares, tu salud y tus ingresos esperados, para asegurarte de que no dejas derechos sin reclamar.

Preguntas frecuentes sobre derechos de jubilación en España

¿Tengo derecho siempre a una pensión de jubilación cuando cumplo la edad?
No basta con cumplir la edad: para la pensión contributiva necesitas, como norma general, al menos 15 años cotizados, y que 2 de ellos estén dentro de los 15 anteriores a la jubilación. Si no llegas a ese mínimo, puedes valorar la pensión no contributiva de jubilación, siempre que cumplas los requisitos de residencia y carencia de rentas.

Si mi pensión contributiva es muy baja, ¿pueden subírmela hasta un mínimo?
Sí, en muchos casos. Si tu pensión contributiva queda por debajo de la pensión mínima fijada cada año y tus ingresos totales no superan ciertos límites, puedes solicitar un complemento a mínimos hasta alcanzar esa cuantía mínima (distinta si tienes o no cónyuge a cargo). Ese complemento se revisa anualmente en función de tus ingresos.

¿La asistencia sanitaria cambia cuando me jubilo?
En lo esencial, no. Sigues teniendo derecho a la sanidad pública como residente en España, pero tu condición de pensionista facilita el reconocimiento del derecho y la inclusión de beneficiarios, y es clave si resides en el extranjero o vuelves del exterior. Si te mudas a otro país de la UE u otros casos específicos, hay formularios (como el S1) para garantizar tu cobertura.

¿El complemento por hijos se pide solo al jubilarse o también después?
Lo ideal es revisarlo en el momento de la jubilación para que se reconozca desde el primer mes. Pero si en su día no te lo aplicaron y ahora cumples requisitos (por número de hijos, carrera de cotización afectada, etc.), puedes solicitar que se revise tu pensión y se añada el complemento, con efectos retroactivos limitados según la normativa.

Si nunca he cotizado o he trabajado casi siempre en negro, ¿puedo quedarme sin nada?
Puedes quedarte sin pensión contributiva, pero no necesariamente sin protección. Si tienes 65 años o más, residencia legal en España durante al menos 10 años (con 2 consecutivos inmediatamente anteriores a la solicitud) y rentas muy bajas, puedes acceder a la pensión no contributiva de jubilación del IMSERSO, que incluye ingreso mínimo, sanidad y servicios sociales complementarios.

¿Es buena idea esperar a jubilarme más tarde para cobrar más?
Depende de tu salud, tu tipo de trabajo y tus necesidades económicas. A nivel puramente financiero, retrasar la jubilación suele aumentar el porcentaje de pensión sobre tu base reguladora y puede dar derecho a incentivos, pero eso hay que combinarlo con la realidad física y anímica de seguir trabajando más años. Por eso es útil usar los simuladores oficiales y, si puedes, pedir asesoramiento personalizado antes de tomar la decisión.

Tu jubilación no es un regalo, es un derecho construido durante años

Cada mes cotizado, cada nómina en la que has visto descontarse la Seguridad Social, ha ido construyendo estos derechos. La jubilación no es un favor del sistema, sino la contraprestación a toda una vida laboral. Y por eso es tan importante que, cuando llegue el momento, no te conformes con “lo que salga” en la carta de la Seguridad Social, sino que revises, preguntes y, si hace falta, reclames.

La clave está en informarte con tiempo, planificar tu retiro y no dejarte ningún derecho sin ejercer: pensión, sanidad, ayudas familiares, servicios sociales, certificados, pensiones no contributivas… Tu jubilación puede ser un periodo de tranquilidad real, pero solo si juegas la partida con todas las cartas sobre la mesa.

Enlaces oficiales externos

Seguridad Social – Pensión de jubilación contributiva: requisitos y solicitud

IMSERSO – Pensión no contributiva de jubilación: normativa y requisitos

Seguridad Social – Derechos de los pensionistas

Ministerio de Inclusión – Revalorización de pensiones 2025

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