Ficosa recorta el 21,5% de su planta de Viladecavalls: 172 trabajadores de sistemas ADAS

La empresa de componentes de automoción anuncia el mayor recorte de su planta barcelonesa en décadas, a menos de tres meses de que la familia Pujol recuperara el control que Panasonic había acumulado durante años.
La dirección de Ficosa ha comunicado a los sindicatos su intención de presentar un expediente de regulación de empleo (ERE) que afectará a 172 de los 800 trabajadores de su planta en Viladecavalls (Barcelona), lo que supone la extinción del 21,5% de la plantilla del centro. La notificación a los representantes de los trabajadores se produjo el 21 de abril de 2026, aunque la empresa ya había avanzado su intención de reducir empleo hace aproximadamente tres semanas en conversaciones previas con los sindicatos. La negociación formal no ha comenzado todavía: las fuentes sindicales consultadas por Europa Press señalan que esperan que se inicie en los próximos días. Ficosa fabrica en Viladecavalls sistemas de ayuda avanzada a la conducción (ADAS) —cámaras de seguridad activa, sensores de proximidad y dispositivos de seguridad perimetral para vehículos— para grandes fabricantes de automóviles. La empresa justifica el recorte por una caída en la demanda de sus clientes y una reducción de los volúmenes de producción de varios proyectos asignados a esta planta.
Quién paga los platos rotos de la reestructuración del sector
De los 172 afectados, 125 pertenecen al área de producción: tanto a las líneas de montaje directo como a funciones de apoyo como calidad, logística y otros servicios auxiliares. Los 47 restantes son ingenieros vinculados al desarrollo y mantenimiento de los procesos tecnológicos de la planta. En una plantilla con un elevado porcentaje de trabajadores de entre 50 y 60 años, los sindicatos apuntan a que una parte de las salidas podría canalizarse a través de un plan de jubilaciones anticipadas o bajas incentivadas, aunque no hay confirmación de la empresa sobre este extremo.
La caída de pedidos en sistemas ADAS no es un fenómeno aislado en Viladecavalls. El sector global de la automoción atraviesa una transformación acelerada por la electrificación de los vehículos, la reorganización de las cadenas de suministro y la presión de los grandes fabricantes para reducir costes en componentes. Las plantas especializadas en tecnología de seguridad activa, como la de Viladecavalls, están especialmente expuestas a las variaciones de las decisiones de producción de sus clientes OEM, que pueden reasignar proyectos con escasa antelación.
El ERE llega a menos de tres meses de la vuelta de los Pujol
El contexto accionarial añade un ángulo que los trabajadores difícilmente pueden ignorar. Ficosa fue fundada en 1949 en un pequeño taller de Barcelona por Josep Pujol, José María Pujol y José María Tarragó. Décadas después, el grupo japonés Panasonic fue acumulando participación hasta controlar el 69% del capital. En febrero de 2026, Panasonic oficializó su salida y la familia Pujol —encabezada por Xavier Pujol, actual consejero delegado— recuperó ese porcentaje, 75 años después de la fundación de la compañía. El ERE llega menos de tres meses después de ese cambio de control. La empresa asegura que afronta el proceso "con la máxima responsabilidad, respeto y voluntad de diálogo", pero no ha detallado qué medidas alternativas al despido se han evaluado antes de llegar a esta cifra.
A la espera de que se abra formalmente el período de consultas, el reloj corre para los 172 trabajadores cuyo empleo está en el aire.