
La educación pública española vive su año más convulso: tres comunidades en huelga, dieciocho condiciones distintas y un profesorado que ha perdido el 22 % de su sueldo en catorce años
Valencia, Cataluña y Madrid encadenan paros, asambleas y movilizaciones mientras el resto del Estado mira lo que también es suyo: una década de recortes sin revertir, aulas con hasta 32 estudiantes y nóminas que dependen de en qué autonomía se haya nacido a opositar.








