Snapchat despide a 1.000 empleados y culpa a la IA: el 65% del código ya lo genera una máquina

El CEO de Snap Inc., Evan Spiegel, lo dice sin rodeos: los avances en inteligencia artificial permiten hacer el mismo trabajo con equipos mucho más pequeños. Es la reestructuración más grande de la empresa desde 2022.
El pasado 15 de abril de 2026, Snap Inc., la empresa matriz de la red social Snapchat, anunció el despido de 1.000 empleados y el cierre de más de 300 puestos vacantes como parte de una reestructuración mayor impulsada por la inteligencia artificial. En términos porcentuales, la empresa elimina el 16% de su plantilla a tiempo completo, que hasta ese momento superaba las 6.250 personas. La noticia sacudió al sector tecnológico —y debería sacudir a todos los demás.
El CEO no usó eufemismos
Evan Spiegel, fundador y director ejecutivo de Snap, comunicó la decisión a sus empleados mediante un memorando interno que también fue presentado ante la SEC, el regulador bursátil de Estados Unidos. La causa declarada no fue una corrección económica ni la presión de inversores, sino algo más directo: los rápidos avances de la inteligencia artificial.
Según el propio Spiegel, la IA permite ahora que los equipos reduzcan el trabajo repetitivo, aumenten la velocidad de ejecución y sirvan mejor a su comunidad de usuarios. El dato que lo resume todo: actualmente, más del 65% del nuevo código de Snap ya es generado por inteligencia artificial. No es una proyección para el futuro. Es la realidad operativa de la empresa hoy mismo.
El modelo que viene: equipos pequeños con agentes de IA
Snap no solo reduce plantilla. Está rediseñando su forma de funcionar. El nuevo modelo que describe Spiegel se basa en lo que llama small squads, equipos reducidos de personas que trabajan junto a agentes de inteligencia artificial cada vez más capaces. La premisa es clara: se puede hacer más con menos personas humanas cuando la IA asume las tareas más mecánicas y repetitivas.
La reestructuración tiene también una lectura financiera. El contexto de la empresa es de presión: un acuerdo de integración con Perplexity AI que representaba cerca del 7% de sus ingresos proyectados fue cancelado recientemente, y aunque el segmento de ingresos directos alcanzó una tasa anualizada de 1.000 millones de dólares en febrero de 2026, la estructura de costes diseñada para otra época ya no se sostiene. El objetivo declarado con estos 1.000 despidos es alcanzar 500 millones de dólares en ahorro de costes anualizados durante la segunda mitad de 2026.
Las condiciones ofrecidas a los despedidos en Estados Unidos incluyen cuatro meses de indemnización, cobertura médica y aceleración del calendario de acciones. La empresa pagará entre 95 y 130 millones de dólares en estos conceptos.
Lo que el mercado opina de los despidos
La reacción de la bolsa fue elocuente: las acciones de Snap subieron más de un 7,5% en la jornada posterior al anuncio. Es un patrón que se repite en el sector tecnológico en 2026 y que refleja una lógica brutal pero transparente: los inversores premian la reducción de costes laborales cuando va acompañada de un argumento de eficiencia vía IA. El coste humano de los despidos tiene poco peso en las pantallas de cotización.
Un caso entre muchos: 72.000 despedidos en el sector tech en 2026
Snap no es un caso aislado. La plataforma de seguimiento Layoffs.fyi documenta que más de 72.000 empleados han sido despedidos por casi 90 empresas tecnológicas en lo que va de 2026. La diferencia con olas anteriores de recortes —como la de 2022 o 2023— es que en aquellas ocasiones el argumento fue la corrección post-pandemia. Ahora el argumento es otro: la IA reemplaza funciones reales y permite operar con equipos más pequeños.
Disney despidió esta semana a más de 1.000 trabajadores y desmanteló su equipo de desarrollo visual. La BBC anunció el mayor recorte de plantilla de su historia con 2.000 despidos. Renault ha anunciado que recortará hasta un 20% su plantilla de ingenieros en los próximos dos años. En todos los casos, la inteligencia artificial aparece como argumento total o parcial.
¿Qué significa esto para los trabajadores en España?
La pregunta no es si esto llegará a España. Ya está llegando. El "apocalipsis" laboral de la IA, como lo llaman algunos analistas, ya apunta en nuestro país a sectores que hasta hace poco parecían a salvo: ingeniería, tecnología, análisis de datos, diseño, atención al cliente avanzada.
Lo que el caso Snap pone encima de la mesa con claridad es que la IA no está creando empleos al mismo ritmo que los elimina en determinados sectores, y que las empresas están encontrando en este argumento una forma cómoda de justificar ajustes de plantilla ante inversores y opinión pública.
El debate sobre la regulación de la inteligencia artificial en el entorno laboral —que en España conecta directamente con la reforma de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y la futura normativa europea sobre IA— está pasando de ser una conversación teórica a una urgencia práctica para millones de trabajadores.
Snap Inc. — Comunicado oficial SEC (Abril 2026)
Ministerio de Trabajo y Economía Social