Almonte encara la Venida con la limpieza en huelga indefinida

La plantilla de la concesionaria mantiene el paro desde el 14 de agosto por incumplimientos del convenio; la empresa lo niega y habla de una lectura "interesada y parcial".
El servicio de limpieza viaria y recogida de residuos de Almonte, El Rocío y Matalascañas afronta una huelga indefinida a partir del 14 de agosto, convocada por la plantilla de la concesionaria AZ Servicios Urbanos y Medio Ambiente (AZSuma). La decisión se adoptó por unanimidad en asamblea y cuenta con el respaldo del comité de empresa y de los dos sindicatos con representación. Los trabajadores sostienen que la compañía incumple lo pactado en el convenio colectivo y lo comprometido en la licitación a la que concurrió. La empresa rechaza de plano esa versión. El paro coincidirá con la Venida de la Virgen del Rocío, la celebración que cada siete años multiplica la población del municipio onubense.
Dos versiones frontalmente enfrentadas
La representación de los trabajadores sitúa el origen del conflicto en el incumplimiento de condiciones ya pactadas. Desde el Sindicato Andaluz de Trabajadores, su portavoz Óscar Reina Gómez ha vinculado la protesta tanto al convenio como a los compromisos asumidos por la concesionaria al acceder al contrato público.
La compañía responde con una negativa sin matices. Sostiene que las afirmaciones de la representación sindical "no se corresponden con la realidad" y que responden a una "interpretación interesada y parcial" de determinados preceptos del convenio. Según su posición pública, cumple íntegramente con las obligaciones del convenio vigente y con la normativa laboral aplicable. Entre ambas posiciones no consta, por ahora, ningún punto de encuentro.
El mismo guion que el verano pasado
El conflicto no es nuevo. En agosto de 2025 la plantilla de la misma empresa y el mismo servicio convocó una huelga indefinida prevista para el día 15, que llegó a motivar la fijación de servicios mínimos por parte de la Dirección General de Trabajo, Seguridad y Salud Laboral de la Junta de Andalucía. Aquella convocatoria se desconvocó pocos días antes de su inicio, tras un preacuerdo alcanzado en la recta final de la negociación, después de que una reunión en el sistema extrajudicial de resolución de conflictos hubiera terminado sin acuerdo.
Doce meses después, la plantilla vuelve al mismo punto y por el mismo motivo: el cumplimiento del convenio. La repetición del ciclo, con idénticas fechas y el mismo servicio, sitúa el foco en si aquel acuerdo de 2025 llegó a traducirse en cambios efectivos sobre las condiciones de trabajo.
Un municipio con el conflicto laboral instalado
La tensión laboral en Almonte no se limita a la contrata de limpieza. El pasado mes de mayo, la totalidad de la plantilla municipal —188 empleados funcionarios y 175 laborales— secundó su propia convocatoria de huelga, que obligó a la Junta a dictar la resolución de servicios mínimos para el personal del Ayuntamiento de Almonte. Son conflictos distintos, con empleadores distintos, pero dibujan un municipio con varios frentes laborales abiertos en el mismo ejercicio.
La recogida de residuos está considerada un servicio esencial por su incidencia sobre la salud pública y el medio ambiente, de modo que un paro indefinido obliga a la administración autonómica a fijar dotaciones mínimas. Con la Venida a la vuelta de la esquina y las posiciones tan alejadas, la incógnita es si habrá una negociación de última hora que repita el desenlace del año pasado o si esta vez los contenedores se quedan sin vaciar.