Limpiadores con discapacidad denuncian vejaciones en Badajoz

Trabajadores con discapacidad del servicio de limpieza del Hospital Universitario de Badajoz y del Perpetuo Socorro han denunciado públicamente el trato que reciben de sus encargados y han trasladado su situación a la Inspección de Trabajo. Los testimonios difundidos describen a personas que entraron en la empresa convencidas de haber encontrado un empleo estable. La denuncia se suma a un conflicto abierto desde enero en las dos contratas que prestan el servicio, Tersum e Insertum, y llega tres meses después de que el Servicio Extremeño de Salud anunciara que revisaría el contrato. No consta respuesta pública de las empresas a esta acusación concreta.
Un contrato que la ley reserva precisamente a estas empresas
El dato que da sentido a todo lo demás está en el expediente de contratación. La Gerencia del Área de Salud de Badajoz, una de las ocho áreas sanitarias del SES, licitó el servicio bajo la modalidad de contratación reservada que prevé la disposición adicional cuarta de la Ley de Contratos del Sector Público.
Contratación reservada a Centros Especiales de Empleo y Empresas de Inserción Social. Servicio de limpieza. Gerencia del Área de Salud de Badajoz, mayo de 2024.
Esa figura existe por un motivo concreto: garantizar que una parte del dinero público acabe en empresas cuya razón de ser es dar empleo a personas con discapacidad. En el grupo empresarial que presta el servicio figura, en efecto, una sociedad constituida como centro especial de empleo. Es decir, la plantilla con discapacidad no está ahí por casualidad ni por una política interna de la compañía: está ahí porque el contrato público se diseñó para que estuviera.
Ocho meses de paros silenciosos que no cambiaron nada
El conflicto no empezó la semana pasada. En enero de 2026 la plantilla convocó paros silenciosos de quince minutos y, la semana siguiente, concentraciones a las puertas de los dos hospitales. El presidente del comité de empresa de Tersum, Julián Suárez, resumió entonces el problema en una frase que sigue vigente: no se cubren ni las bajas ni las jubilaciones, y por eso tampoco se conceden los días de descanso.
Ya en aquellas movilizaciones apareció el elemento que hoy vuelve a estar sobre la mesa. Los propios trabajadores señalaron que se estaba incorporando personal sin la formación necesaria para trabajar en un entorno hospitalario, en una queja que no iba dirigida contra sus compañeros con discapacidad sino contra una empresa que, según denunciaban, contrataba sin formar.
Absentismo o agotamiento: dos lecturas de las mismas bajas médicas
En mayo, CCOO del Hábitat llevó el asunto al SES por escrito y ahí quedó fijado el núcleo de la discrepancia. La adjudicataria atribuye buena parte de sus problemas organizativos a un elevado absentismo. El sindicato lo niega frontalmente: sostiene que no se trata de absentismo, sino de incapacidades temporales derivadas del agotamiento físico y mental acumulado por años de sobrecarga, falta de personal y mala organización.
Sobre la plantilla con discapacidad, CCOO fue explícito al denunciar que se le habían impuesto ritmos de trabajo incompatibles con una protección mínima de la salud laboral. Y añadió un dato que amplía el foco más allá de Badajoz: sostiene que allá donde ha operado este grupo empresarial ha habido conflictos, denuncias y movilizaciones, y cita los hospitales de Cáceres, Plasencia y Navalmoral de la Mata.
La respuesta del SES: es un conflicto entre la empresa y su plantilla
La posición del Servicio Extremeño de Salud, trasladada en mayo, se apoya en tres afirmaciones. Que respeta las reclamaciones y comprende la preocupación de la plantilla. Que se trata de un conflicto entre la adjudicataria y sus trabajadores, siendo la empresa la responsable directa de organizar y gestionar al personal. Y que las gerencias supervisan el cumplimiento de las condiciones del contrato.
Junto a eso, el organismo asumió dos compromisos verificables: revisar el contrato para comprobar si se había producido algún incumplimiento de las condiciones de adjudicación, y ofrecer un espacio de mediación entre las partes. Tres meses después, no hay constancia pública del resultado de esa revisión ni de que la mediación llegara a celebrarse.
Un servicio con el contrato vencido en otro hospital extremeño
El punto más incómodo del expediente no está en Badajoz. Según denunció CCOO, en el Hospital Campo Arañuelo de Navalmoral de la Mata el contrato del servicio de limpieza lleva años vencido sin que el SES lo haya sacado de nuevo a concurso, lo que mantiene a la plantilla en una situación de incertidumbre prolongada.
Ese detalle cambia la escala del asunto. Lo que se discute no es solo cómo trata una empresa a sus trabajadores, sino qué hace la Administración que la contrata cuando lleva meses recibiendo escritos, denuncias y avisos sobre el mismo servicio. La responsabilidad de la organización del trabajo es de la adjudicataria. La de decidir si esa adjudicataria sigue prestando el servicio, no.