El Gobierno no descarta una nueva subida del SMI a mitad de año por el impacto de la guerra en Irán sobre la inflación

El Secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, ha dejado abierta la puerta a revisar el Salario Mínimo Interprofesional antes de que acabe 2026. La normativa lo permite. La inflación impulsada por el conflicto en Oriente Medio, el argumento.
El Salario Mínimo Interprofesional ya subió en 2026. Lo hizo en enero, con efectos retroactivos desde el 1 de enero, un 3,1% que elevó el SMI hasta 1.221 euros mensuales en 14 pagas. Parecía que la revisión salarial para el año estaba cerrada. Pero el Gobierno ha dejado abierta una puerta que muchos no esperaban: la de una segunda revisión a mitad de año.
Quién lo dijo y por qué
El Secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, aseguró esta semana que el Ejecutivo estaría dispuesto a revisar el SMI de nuevo durante 2026 para hacer frente a las consecuencias de la guerra en Irán sobre la inflación. La declaración no es un compromiso firme, pero tampoco es una posibilidad descartada: es una señal pública de que la opción está sobre la mesa.
El argumento es claro. El precio de los combustibles lleva meses escalando como consecuencia del conflicto en Oriente Medio, y esa presión inflacionista está erosionando el poder adquisitivo de los salarios más bajos —exactamente los que protege el SMI—. Si la inflación real supera lo que se esperaba cuando se fijó la subida de enero, revisar el mínimo a mitad de año es la herramienta que el Gobierno considera legítima para corregirlo.
La normativa lo ampara expresamente: la ley permite revisiones semestrales del SMI a lo largo del año, y no es la primera vez que se contempla esta posibilidad en la legislatura actual.
El contexto de la subida de enero
La subida del SMI para 2026 se pactó a finales de enero entre el Ministerio de Trabajo, CCOO y UGT, sin el apoyo de las patronales CEOE y Cepyme, siguiendo el patrón de los años anteriores. Es el sexto año consecutivo en el que el Gobierno cierra el acuerdo únicamente con los sindicatos.
El incremento del 3,1% supuso una subida de 37 euros mensuales respecto al SMI de 2025, beneficiando a 2,5 millones de trabajadores en toda España. El acuerdo fue firmado en un acto público presidido por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, quienes lo presentaron como un paso más en la estrategia de acercar el SMI español al 60% del salario medio, referencia marcada por la directiva europea de salarios mínimos.
El nuevo SMI de 2026 mantiene además la exención de tributación por IRPF, de modo que las personas que lo perciben no pagan o pagan de forma residual este impuesto. Los contratos o pactos con retribuciones inferiores al nuevo SMI deben ser modificados para adaptarse a la nueva cuantía.
Qué significa una posible segunda subida
Si el Gobierno decide activar una revisión semestral del SMI, los efectos serían directos para los 2,5 millones de trabajadores que cobran el mínimo legal o una cantidad muy próxima. Pero también hay efectos indirectos que afectan a un número mucho mayor de personas: el efecto arrastre implica que cuando sube el SMI, suelen subir también los salarios de los convenios colectivos que están vinculados a esa referencia.
Para las empresas —especialmente autónomos y pymes en sectores intensivos en mano de obra como hostelería, limpieza o comercio— una segunda subida consecutiva en pocos meses supondría un segundo incremento de costes laborales en el mismo año. Algo que las organizaciones empresariales, que ya rechazaron la primera subida, difícilmente respaldarían.
El propio Pérez Rey reconoció en el Senado que el SMI en España ha subido más de un 60% desde 2018, pasando de unos 700 euros mensuales a superar los 1.200 euros actuales. Y añadió que España mantiene todavía una brecha salarial con Europa cercana al 20%, lo que a su juicio justifica continuar elevando esta referencia.
Una decisión aún no tomada, pero posible
Queda claro que a día de hoy no hay ninguna decisión adoptada sobre una segunda revisión del SMI en 2026. Lo que hay es una declaración pública del Secretario de Estado que descarta descartar. En política salarial, eso tiene peso.
Lo que sí es seguro es que cualquier trabajador que cobre el SMI o una cantidad próxima tiene razones para seguir de cerca los próximos meses. Y que el debate sobre si el SMI protege realmente el poder adquisitivo de quien más lo necesita —o si la inflación lo va devorando mientras las grandes empresas aumentan márgenes— seguirá siendo uno de los ejes centrales del conflicto social en España durante todo 2026.
Ministerio de Trabajo y Economía Social
La Moncloa — Acto de firma de la subida del SMI 2026